“Yo por España mato ” Le oí decir a un cómico.
También hace unos
días se presentó una chirigota del carnaval de Cádiz con una letra y
escenificación de la decapitación de
Puigdemont. Dice la chirigota:
El pueblo decide en votación
Porque el pueblo siempre
lleva la razón
¿Le perdonamos la vida a
Puigdemont?
¿Sí o no?
La chirigota
anima desde el escenario al público a repetir más fuerte: ¡NO ¡
Todas las
sociedades tienen personajes o espacios donde se pueden trasgredir las
convenciones sociales: Carnavales, santos inocentes, o bufones, payasos, clowns o fallas,
chirigotas, etc. Este espacio se ha ampliado a los modernos medios de
difusión social. Primero la prensa, después la radio y TV, ahora los medios
digitales, internet, Youtube, etc.
Estos personajes
y situaciones interesan a los investigadores sociales porque muchas veces ponen de manifiesto aspectos y
tensiones ocultos a la observación directa y externa de la sociedad. Permite
incluso la inversión social.
La chirigota, ésta y otras, han sido especialmente
agresivas con temas catalanes y quizás han molestado a algunos. Al final de
este escrito podemos ver las estrofas
del popurrí de este tema, aunque es
toda la chirigota la que merecería un
comentario.
La escena, anteriormente
comentada, pone encima de la mesa el tema de la pena de muerte. Como es
sabido el sentimiento popular inmediato ante un crimen especialmente repulsivo
es en gran parte favorable a condenar al criminal a la pena de muerte. También
la chirigota, que se inicia con una cómica decapitación de los Reyes Magos, no
se olvida en la parte final y más seria de la condena a la misma pena de criminales
violadores, maltratadores e incluso de los corruptos y de los que provocan los
incendios de Doñana o de Galicia.
Pero esta chirigota,
sin darnos cuenta, en la primera estrofa
nos introduce como sin querer, con toda naturalidad, como si fuera natural, en el esquema mental de la dictadura, justicia
y códigos de conducta militares. A
ese pollo que lo pelen, era la frase con la que se conocía al coronel jefe
del regimiento de mi pueblo. Con la misma tranquilidad se acusa del delito de
alta traición y rebelión y se piden unas penas exageradas al estilo de las
sentencias de los peores tiempos de la dictadura.
Según
el artículo 155 de la constitución española
De
España y la humanidad
Se
condena por alta traición al gafas que está ahí detrás
No
sabemos si cortarle la cabeza
O
mandarlo a pelar.
El artículo 155
se ha aplicado como sólo lo había hecho Hitler y ahora el Sr. Rajoy. La humanidad tiene mejores representantes que
estos dos personajes. El primero por ser el asesino mayor de la historia y el
segundo el presidente del partido con más casos de corrupción de la Unión Europea.
La Humanidad de la chirigota termina
en los Pirineos . Y lo que es peor, pregunta y jalea al pueblo para que condene
al “reo”. Y hace repetir la respuesta. El populismo más rastrero que es el que
más le va a las dictaduras.
El pueblo decide en votación
Porque el pueblo siempre
lleva la razón
¿Le perdonamos la vida a
Puigdemont?
¿Sí o no?
Los esquemas mentales de la dictadura de la Una, Grande y Libre vuelven a funcionar. Pero tiene una virtud, los
manifiesta tal cual son y los sienten todavía muchos españoles cuando les cogen
desprevenidos. En un ambiente distendido de fiesta y cachondeo, con la guardia
baja, les salen a borbotones las inculcaciones que han penetrado en su inconsciente,
personal, pero colectivamente no- revisado y muy compartido.
Al
condenar al reo están proclamado lo que decía el Cómico “Yo por España mato”. La escena de la chirigota es una especie
de catarsis, ejemplifica, sin metáfora, lo que dijo la vicepresidenta Sáez de
Santamaría sobre la descabezamiento del independentismo catalán.
Hoy en día en el juramento de la bandera del ejército y de la policía se
emplea diversos eufemismos para no decir
que se está dispuesto a matar. Se
dice que se está “dispuesto al uso de las armas”.
Más solemne y épico es decir
que se está dispuesto a morir, defender la patria hasta la propia muerte, cuando en realidad se quiere decir
que se está dispuesto a matar.
El lema de un pacifista radical es que no está dispuesto a matar ni para
salvar su vida.
No sé lo que les
preguntó el juez a los Jordi para seguir
manteniéndoles a la cárcel acusados de rebelión, cuando se proclaman
pacifistas. Las millonarias manifestaciones que han organizado corroboran hasta
ahora estas palabras.
¿ Les preguntó si estaban
dispuestos a matar por su patria?
¿ Les preguntó si estaban
dispuestos a morir por su patria?
En estos momentos
de confusión, eufemismos, postverdades y
fake news quizás sería conveniente hacer
y hacernos estas preguntas. Y los jueces a los líderes de masas aún más.
Según
el artículo 155 de la constitución española
De
España y la humanidad
Se
condena por alta traición al gafas que está ahí detrás
No
sabemos si cortarle la cabeza
O
mandarlo a pelar
Que
entre el condenado
Que
tenemos que empezar a cantar
Bona
nit, bona nit
Pido
perdón
Por
haber celebrado un referéndum
Pido
perdón
Por
las urnas que allí coloque
En
realidad eran cajas de ropa
De
invierno
Pero
es que allí
Ven
las cajas y echan un papel
Yo
te pido perdón
Que
no quiero cumplir más condena
Te
pido perdón
De
la única forma que sé
Perdóname
la vida
Perdóname
la vida
No
seas más llorón
Y
suénate los mocos por favor ( le da la
bandera española)
Y
ahora que el pueblo lo decida
El
pueblo decide en votación
Porque
el pueblo siempre lleva la razón
¿Le
perdonamos la vida a Puigdemont?
¿Sí
o no?
La
sentencia es bastante clara
Son
las cosas de la democracia
Cuando
acabe yo esta canasta.

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