José Luis Álvarez, doctor
en Sociología, propone desde un artículo
de la Tribuna del periódico El País
como la única y mejor medida para frenar el independentismo catalán acabar con
la inmersión lingüística en una sola lengua. Por fin vamos a tener una ESPAÑA PLURILINGÜE.
Está claro que las actuales comunidades autónomas
monolingües deberán hacer un esfuerzo considerable para conseguir este hito. Yo comprendo que anden preocupados. Pero,
en fin, si el Dr. José Luis Alvarez y
otros ilustres doctores en ingeniería
social con mucha mundología lo proponen
por algo será. Desde luego los catalanes, euskaldunes , valencianos, baleáricos, gallegos, lapaos,
occitanos, bablenses, etc. no tendrán
razón de pedir recursos extras para apoyar
la integración en el bilingüismo ni proteger el uso de unas lenguas
minoritarias. Todos seremos bilingües.
Diferentes pero iguales. Se acabó el principal punto de apoyo para el
independentismo catalán.
Me alegra además que este
artículo se publique en este prestigioso periódico, abanderado de la democracia, en un
principio española, y que ahora se había convertido últimamente en
defensor a ultranza de la supremacía castellana. He de confesar que más de una vez he caído en
la tentación de considerar que este centralismo democrático del País,--
que compartía el viejo comunismo con las renovadas generaciones de falangistas,-- pertenecía al cuerpo calloso de su cerebro, su estructura
más íntima. A pesar de esta creencia mi desafección progresiva nunca ha sido
tan potente como para dejar de mirar sus portadas y leer los titulares y encabezamientos
de sus prestigiosos colaboradores. Precisamente
este blog es una prueba irrebatible de ello.
Si EL PAIS continua en esta línea,
igual vuelvo progresivamente a leer enteritos los artículos. Veremos. Comprenda que no me lo acabe de
creer. La sorpresa de hoy con esta Tribuna ha sido mayúscula. Ni
en mis delirios de federalismo, -- que he de confesar que forma parte del cuerpo calloso de mi cerebro, aunque mi
corteza cerebral últimamente sólo ha buscado soluciones dentro del independentismo--,
jamás me habría atrevido a pedir tanto.
Yo me conformaba con que en los libros de texto escolares de las
comunidades monolingües, trataran las lenguas y culturas hispanas, sus autores
y obras más ilustres con las misma dignidad y respeto que las lenguas y
culturas extranjeras. Como mínimo, que se eliminaran los burdos y falsos
estereotipos denunciados repetidamente por el mundo académico. Pero, en fin, si han llegado a publicarse en
el BOE sin el mínimo sonrojo ni parpadeo de ministros que se las daban de
cultos, etc., como iba yo a pensarme que alguien se atreviera a proponer tamaña
alternativa: Prohibir la inmersión lingüística en una
sola lengua o lo que es lo mismo en pura lógica convertir en obligatorio el bilingüismo, como
mínimo.
He de reconocer que no es imposible, mis nietos
están en ello. Los tres dominan casi ya tres idiomas y posiblemente consigan el cuarto.
Dos de ellas seguro que lo conseguirán, porque tienen una estructura familiar muy favorable, ya que su madre es francesa. La
más pequeña, a punto de cumplir los 10, tiene una facilidad especial para los acentos
e idiomas y ha iniciado el aprendizaje del chino mandarín,
que sería el quinto. Si sus abuelos supieran y hablaran el gallego no me extrañaría
que en un verano le diese por aprender su cuarta lengua románica. Por desgracia pertenecen a mi generación, una
generación perdida, que tuvimos una inmersión
monolingüe en castellano. A pesar de mis estudios, yo que no estoy
especialmente dotado para los idiomas, he de confesar que mi catalán no es del todo correcto y mi nivel ortográfico es irrecuperablemente
deficitario. Gracias a los correctores ortográficos del ordenador, puedo ir tirando.
En esto tiene razón el buenazo de Rajoy cuando se sincera. Él, que
pertenece también a esta generación perdida, ha dicho que sólo nos puede salvar conocer
los rudimentos del lenguaje informático, nuestro primo Google.
Si el Cid casó a su hijas
una con un aragonés y otra con el conde de
Barcelona, Cervantes recobró la cordura en las playas de la Barceloneta y … Franco, que había obligado a desmantelar y
trasladar las industrias punteras catalanas a otras regiones más afectas al
régimen, llegó a nombrar un ministro sin cartera con residencia en
Barcelona, ¿por qué no le voy a dar alguna posibilidad a la tesis de un ilustre doctor? ¿ Por qué el
autonombrado gobierno de Tabarnia no llegará el dia en que admitan que su Barataria es puro humo de su ego ?
Ni Cid, ni, si me apuran,
Franco eran rencorosos, a pesar de su dureza y crueldad. El Cid derrotó y se llevó prisionero al Conde de Barcelona, pero le trató con honor, por más
que le hizo pagar un cuantiosísimo rescate. Después pactó con él y casó con el siguiente conde, sobrino del anterior,
a una de sus hijas. Su yerno el conde de
Barcelona le ayudó a él y a su viuda a defender Valencia, según la crónica
genovesa. Valencia no fue destruida por los almorávides. Fueron las tropas
castellanas y la viuda del Cid, la que faltando al pacto de protección a sus vasallos, abandonaron e
incendiaron la ciudad, con la excusa de no dejar nada a los enemigos. Esta es
la historia, véase Menéndez Pidal . Pero en las escuelas y en las plazas sólo
se explican las patrañas que difundió el cantar de gesta.
Hace poco se han conmemorado
los 100 años de la construcción del primer motor de avión en una fábrica barcelonesa ¿cómo se explica uno que
no haya en Cataluña industria aeronáutica? El traslado de empresas por razones políticas
suele tener efectos perniciosos en los puntos de partida y en los de
llegada, pero sobre todo en las propìas empresas. Tenemos ejemplos vivientes. Mal que les pese a más de uno, si no se pueden llevar
unas relaciones que reconozcan la dignidad del otro, es mejor separarse y,de separarse, mejor de mutuo acuerdo.
A Rajoy, que también es de la generación
perdida : monolingüe, para los idiomas, para el diálogo, para la corrupción, etc., seguramente es
pedirle demasiado que inicie el diálogo. Por eso me ha alegrado el artículo del PAIS:
imponer la inmersión plurilingüe en todo el territorio nacional ! Quizás sea tarea
para jóvenes brillantes como los de ciudadanos el conseguirlo. Vaya sorpresa nos darían, ellos
y los del IBEX que dicen que está detrás. Seguro que pueden contar con la ayuda de El País, no?
Nada, a esperar la próxima Tribuna y el café para todos también en el plurilinguismo.
Mientras, a ver si se aclaran los independentistas y hacen un gobierno de una puñetera vez.




