dijous, 6 de juny del 2019

Juan Carlos I, su lugar en los manuales de Historia




Numerosos y diversos artículos han tratado sobre qué lugar ocupará Juan Calos I en la Historia. 

Es muy pronto para saberlo. 
En todo caso, seguro que dependerá de la ideología y perspectiva histórica desde la que se haga el análisis. La mayoría de españoles va a conocer su figura a través de los manuales de la enseñanza media, llámese ESO, Bachillerato o cualquier otro nombre. Quizás haya ya pocos libros de texto como los que estudiamos y escribimos los de mi generación. Serán documentos y materiales audiovisuales que los propios alumnos buscarán en los medios. Una parte importante de las clases de los últimos años en los que di clases de bachillerato, ya la dedicaba a saber mirar, seleccionar y comentar críticamente los medios audiovisuales. Espero que cada vez se extienda más esta práctica.

¿Qué selección de hechos, imágenes y vídeos de Juan Carlos I van a elegir como más significativos?

 Una muestra de ello la encontramos en la Wikipedia.  El nivel de aprobado justillo para un bachiller sería el típico copiar, cortar y pegar. Pero a un grupo de alumnos de bachillerato ya puede exigírseles un poco más de rigor y saber elaborar una comparativa a través de textos, portadas de periódicos, videos, etc. Si además son más rigurosos e investigan por su cuenta el contraste de lo que dicen las fuentes o muestran los vídeos periodísticos con los hechos o testimonios presenciales, etc. encontraríamos la excelencia. En el bachillerato existía esta excelencia. Los periodistas actuales no se lo han puesto fácil a los alumnos de generaciones futuras.

 
El papel de Juan Carlos I como impulsor de la democracia y eligiendo a Adolfo Suarez para liderar este proceso es el hecho más común y repetido. En segundo lugar tenemos el papel jugado  en el 23 F, como jefe de las Fuerzas Armadas, para frenar definitivamente el golpe de estado de los militares. También se destaca en papel que tuvo en la legalización del PCE, PSUC, únicos partidos comunistas legalizados




En cambio, y esto es significativo,  muy pocos periódicos destacan, ahora y en Junio de 1977, el papel que tuvo el rey en el reconocimiento y vuelta del President Tarradellas.

Fue el 27 de junio de 1977, doce días después de las elecciones generales que ganó UCD, cuando Tarradellas aterrizó en Madrid.  La primera entrevista con Adolfo Suárez no dio sus frutos y ambos de despidieron convencidos de haber fracasado estrepitosamente. Pero a la salida el político catalán expresó su satisfacción a los periodistas.

Al día siguiente Tarradellas fue recibido por el Rey Juan Carlos, pese a las protestas del algún militar indignado. Esta entrevista tuvo efectos positivos inmediatos. El Rey habló con Suárez. Tarradellas volvió a la Moncloa y en esta segunda entrevista  hubo un perfecto entendimiento.

El día 23 de octubre de 1977 Tarradellas  vino a Cataluña como presidente provisional de la Generalitat y fue recibido por una gran multitud de catalanes, que desde el aeropuerto y en coche descubierto le vitorearon hasta la Generalitat. 

Bien es verdad que la operación Tarradellas se preparó y realizó como una manera de bloquear el ascenso de las izquierdas que 15 días antes habían ganado las elecciones en Catalunya. Y que la clave para la restitución de la Generalitat fue la aceptación de la Monarquía y, a la inversa, la Monarquía aceptaba la legalidad republicana a través del Presidente de la Generalitat. 

Tarradellas es el único cargo e institución que siguen la continuidad de la legalidad republicana. El rey, Tarradellas y Suarez  consiguieron en este pacto valiente y pragmático enterrar muchos años de conflictos.  El mejor resumen del mutuo reconocimiento lo dio el propio Tarradellas cuando reprodujo una parte del inicio de la conversación:

--  Majestad, Vd sabe que yo he sido republicano y no voy a cambiar ahora.
-- Sí, Sr. Presidente

Según el propio Tarradellas el reconocimiento de la Generalitat en su persona era más importante y difícil que la legalización del PCE,  porque la legalización de los comunistas era un sentimiento generalizado en toda España. En cambio la Generalitat republicana sólo se reivindicaba aquí en Catalunya.

En todo caso el régimen del 78 i la monarquía de Juan Carlos I asentó por la vía de los hechos que el derecho a la autonomía de las nacionalidades que reconoce el artículo 2 de la Constitución no nace con la Constitución, sino que es anterior a ella. Esta es la España que queremos, muchos de los que ahora votamos independentista.