Numerosos
y diversos artículos han tratado sobre qué lugar ocupará Juan Calos I en la
Historia.
Es muy pronto para saberlo.
En
todo caso, seguro que dependerá de la ideología y perspectiva histórica desde la
que se haga el análisis. La mayoría de españoles va a conocer su figura a
través de los manuales de la enseñanza media, llámese ESO, Bachillerato o
cualquier otro nombre. Quizás haya ya pocos libros de texto como los que
estudiamos y escribimos los de mi generación. Serán documentos y materiales
audiovisuales que los propios alumnos buscarán en los medios. Una parte
importante de las clases de los últimos años en los que di clases de
bachillerato, ya la dedicaba a saber mirar, seleccionar y comentar críticamente
los medios audiovisuales. Espero que cada vez se extienda más esta práctica.
¿Qué
selección de hechos, imágenes y vídeos de Juan Carlos I van a elegir como más
significativos?
Una muestra de ello la encontramos en la Wikipedia. El nivel de aprobado justillo para un
bachiller sería el típico copiar, cortar
y pegar. Pero a un grupo de alumnos de bachillerato ya puede exigírseles un
poco más de rigor y saber elaborar una comparativa a través de textos, portadas
de periódicos, videos, etc. Si además son más rigurosos e investigan por su
cuenta el contraste de lo que dicen las fuentes o muestran los vídeos
periodísticos con los hechos o testimonios presenciales, etc. encontraríamos la
excelencia. En el bachillerato existía esta excelencia. Los periodistas
actuales no se lo han puesto fácil a los alumnos de generaciones futuras.
El papel
de Juan Carlos I como impulsor de la democracia y eligiendo a Adolfo Suarez
para liderar este proceso es el hecho más común y repetido. En segundo lugar
tenemos el papel jugado en el 23 F, como
jefe de las Fuerzas Armadas, para frenar definitivamente el golpe de estado de
los militares. También se destaca en papel que tuvo en la legalización del PCE,
PSUC, únicos partidos comunistas legalizados
En
cambio, y esto es significativo, muy
pocos periódicos destacan, ahora y en Junio de 1977, el papel que tuvo el rey
en el reconocimiento y vuelta del President Tarradellas.
Fue el 27 de junio de 1977, doce
días después de las elecciones generales que ganó UCD, cuando Tarradellas
aterrizó en Madrid. La primera
entrevista con Adolfo Suárez no
dio sus frutos y ambos de despidieron convencidos de haber fracasado
estrepitosamente. Pero a la salida el político catalán expresó su satisfacción
a los periodistas.
El día 23 de octubre de 1977 Tarradellas vino a Cataluña como presidente provisional
de la Generalitat y fue recibido por una gran multitud de catalanes, que desde
el aeropuerto y en coche descubierto le vitorearon hasta la Generalitat.
Bien es verdad que la operación
Tarradellas se preparó y realizó como una manera de bloquear el ascenso de las
izquierdas que 15 días antes habían ganado las elecciones en Catalunya. Y que la clave para la restitución
de la Generalitat fue la aceptación de la Monarquía y, a la inversa, la
Monarquía aceptaba la legalidad republicana a través del Presidente de la
Generalitat.
Tarradellas es el único
cargo e institución que siguen la continuidad de la legalidad republicana. El
rey, Tarradellas y Suarez consiguieron
en este pacto valiente y pragmático enterrar muchos años de conflictos. El mejor resumen del mutuo reconocimiento lo dio el propio Tarradellas cuando reprodujo
una parte del inicio de la conversación:
--
Majestad, Vd sabe que yo he
sido republicano y no voy a cambiar ahora.
-- Sí, Sr. Presidente
Según el propio Tarradellas el reconocimiento
de la Generalitat en su persona era más importante y difícil que la
legalización del PCE, porque la legalización
de los comunistas era un sentimiento generalizado en toda España. En cambio la
Generalitat republicana sólo se reivindicaba aquí en Catalunya.
En todo caso el régimen del 78 i la
monarquía de Juan Carlos I asentó por la vía de los hechos que el derecho a la autonomía de las nacionalidades
que reconoce el artículo 2 de la Constitución no nace con la Constitución,
sino que es anterior a ella. Esta es la España que queremos, muchos de los que
ahora votamos independentista.