dijous, 1 de febrer del 2018

Felipe II, Junqueras y el arzobispo Carranza

FELIPE II, ORIOL  JUNQUERAS  Y  EL ARZOBISPO Bartolomé CARRANZA


Para los que somos aficionados a la historia es harto tentador establecer paralelismos entre situaciones históricas. Es parte del modelo historiográfico. Tiene sus limitaciones y peligros. Los profesionales tienen normas para sortearlos,  pero, como dijo aquel, no entraremos en ello ahora.

 La comparación la establecemos  en forma de proporción a modo de regla matemática
        ORIOL  JUNQUERAS  es al  ARZOBISPO  CARRANZA,
        Lo que CARLES PUIGDEMONT es a ANTONIO PEREZ.

De la comparación de Puigdemont con Antonio Pérez, secretario del rey  Felipe II y posteriormente perseguido, prófugo de su justicia, exiliado y uno de los fundamentos de la leyenda negra sobre España, ya hablamos. La comparación de  Oriol Junqueras y el arzobispo Carranza merece una explicación. 

Carranza era un fraile dominico, teólogo experto y hombre de confianza de Felipe II incluso antes de reinar. Por influencia del propio Felipe II fue nombrado arzobispo primado de Toledo, justo al poco de abdicar el emperador Carlos I en su hijo Felipe.  El primado “de las Españas” era el cargo con más rentas, poder e influencia después del papa.
Pero las circunstancias estaban cambiando desde hacía unos años.  Del optimismo  y apertura intelectuales de los primeros años del reinado del Emperador se había pasado a la cerrazón, pesimismo y sospecha. Con la excusa de la lucha contra el protestantismo se cierran las fronteras y se restringen libertades intelectuales a estudiantes, pero sobre todo al pueblo llano.

Esta es la gran acusación que se hace contra  el arzobispo Carranza, por lo demás, un reconocido martillo de protestantes. Por eso Martín AZPILCUETA,  el abogado defensor del arzobispo, dice  que “Las censuras ….remitidas a la Inquisición, sirvieron para que el Santo Oficio pudiera colorear el prendimiento con un matiz de Teología que le dio forma y apariencia de religiosidad, aunque nadie dudó nunca de que el fondo del asunto era otro”.

El fondo del asunto nadie lo ha hecho público, pero todos señalan las envidias personales por los cargos y las rentas de este arzobispado.  El interés del monarca no es otro que quedarse con los fabulosos ingresos del Primado, ya que la monarquía se quedaba con todas las rentas de los que dormían en los calabozos de la Inquisición. Recordemos que Felipe II el monarca  más poderoso de las Españas  presentó varias suspensiones de pagos a lo largo de su reinado.

El proceso del arzobispo Primado duró 17 años. Es lo que le interesaba a Felipe II, alargar el máximo el encarcelamiento. A pesar de que la Inquisición era la única institución común que poesía la monarquía para intervenir en todos los reinos hispanos, legalmente no podía intervenir directamente sobre el tribunal que juzgase al arzobispo primado, que estaba reservado al papa, aunque la influencia del rey católico sobre el tribunal romano era clara, podía poner trabas para demorar el juicio. I lo hizo.

La sentencia pontificia final fue de compromiso y no agradó a nadie.  Su abogado lo dijo muy claro[1].  
·         “no admite otro nombre que no sea el de la sinrazón de Estado”
·         “el procesamiento del Arzobispo de Toledo no es lícito, ni  decente ni honesto, y da más daño que provecho.
·         que el proceder de la Inquisición en este asunto es ilícito, indecente y dañoso”.

Para terminar repito aquí un ejercicio que ya hice en otras ocasiones consiste en cambiar las palabras clave[2] de un escrito del abogado del arzobispo,  y que el lector, si quiere jugar, puede aplicarlo al texto anterior.
·         Y daña a la democracia y al buen nombre de España, que recibirá un bofetón perpetuo cuando todo el proceso quede registrado en Estrasburgo.
·         Yo ya soy un  anciano de setenta y cinco años y, por tanto, no le tengo miedo a nada ni a nadie, por lo que vuelvo a escribir en mi blog una nueva carta, quizás demasiado agria y atrevida, en la que  expongo las consideraciones que, a mi entender, ilegitiman a los tribunales españoles para juzgar en España a JUNQUERAS.

Sólo desear que esta sinrazón de Estado y sobre todo de este presidente de un partido y gobierno corrupto, que ha pervertido tribunales y la  Constitución,  que voté y votamos muchos con gran ilusión,  deje paso a la verdadera libertad y pacto democrático. Su poder, el de la sinrazón de estado  como el de Felipe II,  está en poner trabas para demorar el juicio de Estrasburgo

Que se acaben de una vez los presos y exiliados políticos.

Barcelona, a 31 de enero de 2018.




[1] Martín AZPILCUETA :”La Inquisición de Felipe II en el proceso contra el arzobispo Carranza” Anuario Jurídico y Económico Escurialense, XLIV (2011) 491-518 . Es de lectura libre en internet
[2] Iglesia de Cristo = democracia
Roma= Estrasburgo
Inquisición = tribunal
arzobispo = JUNQUERAS
Era =soy
 tenía= tengo
al Rey = a mi blog
le exponía= expongo

 

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