diumenge, 24 de febrer del 2019

El derecho de ciutadania



Ciutadans de Catalunya




Dios me libre de intentar una discusión dialéctica con Javier Cercas. Pero sí quiero manifestar mi desacuerdo respecto de su artículo del País de hoy titulado El triunfo de los mentirosos. Entre otras cosas se queja de que el actual Gobierno catalán estuviera intentando arrebatarnos a la brava derechos fundamentales —empezando por el fundamental: el derecho de ciudadanía. La Española, por supuesto, supongo yo.

En realidad en la supuesta República Catalana -por lo poco que sé de esta República que vive en el hiperuranio de los deseos de la mitad de los catalanes, una especie de nube al estilo de Google que controlan desde Bélgica- lo poco que sé digo, es que ningún catalán va a tener que  renunciar a la nacionalidad española para adquirir la nacionalidad catalana. Oriol Junqueras dixit.

El primer saludo desde el balcón de la Generalitat del President Tarradellas a su regreso fue Ciutadans de Catalunya. Era un gran deseo, un programa político de un nacionalismo cívico. Ni más ni menos. Aquí estamos.


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Somos muchos los catalanes que sentimos que este ideal que tan claro manifestó Tarradellas, no sólo no se ha cumplido, sino que se nos ha arrebatado lo poco que habíamos conseguido.

Algunos creemos que la gota que rebasó el vaso fue la sentencia del Tribunal Constitucional. 
La mayoría ve que somos ciudadanos de segunda de muy diversas formas: desde pagar autopista para poder evitar los semáforos de la A-2, los accidentes en la N-430, hacer escala en vuelos internacionales, aguantar el desprecio del funcionario de justicia u orden público por nuestra lengua, o  el mismo DNI solo en castellano, etc.

Todos estos derechos arraigan en el derecho de ciudadanía. Señor Cercas, a nosotros sí nos fueron a arrebatados a la brava, como Vd. dice. Es decir por la fuerza de las armas. Repetidamente en los últimos 300 años.

Vd. se queja de que con las votaciones del parlamento catalán el 6 y 7 de septiembre de 2017 le fueron arrebatados a la brava sus derechos como minoría. Puede ser. De todos modos me concederá que  a la brava no significa aquí por la fuerza de las armas y con miles de muertes, como en nuestro caso. El mismo Tribunal Constitucional ha admitido la legalidad del cambio del reglamento por vía de urgencia.

De todos modos comprendo su sentimiento de profunda desolación al sentirse despojado de la íntima pertenencia  a la colectividad llamada España.
Quizás el verdadero problema de Vd., Señor Cercas, es que quiere ser catalán sin tener la ciudadanía catalana. ¿O es que la adhesión a esta comunidad llamada España, ser español, el nacionalismo cívico de españolidad, no admite otra identidad a nivel igual o superior? Sea Europa, Perú, Brasil, USA. ¿O es que solo es incompatible con la identidad catalana si ésta no es una identidad particular, limitada y en definitiva subordinada?

También somos muchos los que creemos que nuestros derechos políticos como personas y como grupo se fundamentan en ser Ciutadans de Catalunya. Lo éramos antes de la Constitución del 78, como dijo Tarradellas,  y lo seguimos siendo después de la Sentencia del Tribunal Constitucional por más que les pese a muchos.  

La Ciutadania Catalana no va a quitar la ciudadanía española, ni europea  a ningún catalán. No tengas miedo. Dinos mentirosos si quieres. Pero no podrás cambiar la historia. En todo caso sé sincero y di que no quieres la ciudadanía catalana o que no quieres que la tengamos otros catalanes como yo o que continuemos en una situación de perpetua sumisión.

Una postdata: 

El subtítulo de tu artículo destaca: Ante la crisis catalana, el Gobierno español fue incapaz de entender que, hoy día, los medios de comunicación no solo reflejan la realidad, la crean. Creo que esta idea no es cierta. Y la misma prueba de ello está en tu artículo. Todos los medios de comunicación, encabezados por el Rey, han creado el relato del golpe de estado , delito de rebelión, etc. Desde el Conde Duque de Olivares no he visto tanta sumisión acrítica al relato político del poder de las mejores plumas de la lengua castellana de su tiempo: Quevedo, Calderón de la Barca, Gracián, el inquisidor general de cuyo nombre no me acuerdo. etc.


Por esto espero que el tribunal superior no solo permita sino que exija ver todo el contenido de las cámaras de seguridad  interiores y exteriores  de la consejería de Economía del día de de los hechos. Sus imágenes son testigos mudos e imparciales.  Espero que intelectuales como tu también lo exijan.

Puestos a exigir de los intelectuales, me gustaría que exigieran claridad sobre el abandono de armas largas y munición suficiente para hacer un  atentando más terrible que el de las Ramblas. Barcelona estaba en alerta 4. La Guardia Civil es un cuerpo militar. El prescriptivo informe no se hizo ni el día 20, ni 21, ni 22. El que he visto publicado lleva la fecha del 23. La munición encontrada en el Cementerio de Montjuic, los otros coches de la operación, etc. Son tema para una novela.  Mientras no se aclaren todos estos puntos no podrá descartarse la sospecha cada vez mas profunda de la implicación de los servicios de inteligencia españoles en esta operación ni en los atentados de las Ramblas.

Y aquí lo dejo.

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