dissabte, 28 d’octubre del 2017

UNIDAD SAGRADA



Felipe VI ha reunido en Oviedo la Triada Europea, emulando lo que en su tiempo hizo Alfonso VI al  traer des de Toledo  las reliquias más sagradas. Tenían que dar el aura sagrada  a su nuevo  título de Imperator totius Hispaniae, emperador de todas las Españas.  Las crónicas no se ponen de acuerdo como debe llamarse ese nuevo título de Alfonso VI. Los cronistas arabes ( Ben Jaldun) presentan Alfons VI com imperator  que quiere decir “rey de reyes”.  A mi me gusta el de“imperator super Spaniae nationes”  , que si no recuerdo mal recoge una crónica de Sant Millan de 1087.
Pero volvamos  a la actualidad. Ayer se han congregado en Oviedo la triada europea. La excusa era recibir un premio a la Concordia. En realidad  de lo que se trataba es de  sacralizar la unidad de España, simbolizada por Felipe VI,  dentro de la  UE gobernada por las derechas europeas en una España gobernada por lo que en Europa seria la extrema derecha.
Las tres autoridades más  importantes de la de la UE, esto es:   el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani,  el  presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, y presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. Recogieron  el premio Princesa de Asturias a la Concordia para conmemorar el 60 aniversario de la fundación de La UE.  El rey  Felipe VI  en una celebración dentro  el hotel Reconquista de Oviedo,  les ha ofrecido el premio junto  con un discurso lo más alejado imaginable de la Concordia,  que es lo que le manda la constitución española y la esencia de la Unión Europea.  Pero no nos ha de extrañar.  Parece un presagio de mal agüero. Vamos a ver si conseguimos deshacer el maleficio, del que parece que misteriosamente se ha librado el pueblo asturiano.
Veamos,  el premio de la Concordia a esta triada europea nos recuerda un viejo ideal fundacional de la Unió Europea. Es más dudoso que este premio lo pueda dar un rey partidista y  con un discurso partidista.  En un par de discursos ha dilapidado lo que su  padre hizo para la democracia y concordia de todos los españoles. Sus últimos  discursos recuerdan  mas al Caudillo Franco que a su abuelo el Conde de Barcelona, que no reinó por no doblegarse a los dictados del dictador.  Felipe VI parece que ha renunciado a ser y usar  al título de soberanía más antiguo que tiene la corona española, el  Conde de Barcelona. Y lo que representó su abuelo. A un más, sometido a los dictados del PP  incluso a contradicho lo que  dijo solemnemente cuando era  Príncipe heredero: ” Cataluña será lo que quieran los catalanes”.
Cabe también preguntarse por la ciudad de Oviedo. Como casi todos los españoles saben Oviedo fue la antigua capital del reino Astur- Leonés.  Fue precisamente en el reinado de Alfonso  VI , cuando se traslada la capital del reino a León que Oviedo se convierte en el símbolo de la unidad hispánica, rescatando el viejo ideal de la monarquía visigoda.  En aquella época la máxima autoridad moral no era la Triada europea. Pero entonces como ahora también se recurrió a los máximos poderes simbólicos. Los más poderosos era las reliquias más sagradas. Muchas de ellas decían que se conservaban en Toledo y de allí se trajeron. Según Menéndez y Pidal fueron más de cincuenta. La mas importantes: Un trocito de la Cruz  donde fue Crucificado Jesús de Nazaret, unas gotas de la leche de su madre, la virgen María, etc. Prácticamente todos los reyes y príncipes cristianos  de la Península enviaron también reliquias de sus santos patrones en señal de concordia y comunión en este ideal de la cristiandad que estaba naciendo.  El Conde Barcelona  mandó reliquias de la patrona de la ciudad Santa Eulalia.  Actualmente sabemos que estas reliquias eran falses, como las de Santa Eulalia de Barcelona que no existió. O  del todo imposibles, como las gotas de leche de la madre de Jesús. Posiblemente también era incrédulos muchos de la que participaron en la ceremonia. Pero lo que importaba era el simbolismo. Participar en una actividad o ideal común. Reconocían en el rey  de León, un aliado y un líder, que  a su vez les reconocía su autoridad en su territorio. Este es el pacto sagrado de Oviedo. La unidad de un ideal común dentro del reconocimiento del otro. Este es también el ideal de Europa. 
Pueden dejar el nombre del hotel de Reconquista, porque sabemos que es una reliquia conceptual de otra época, como la  mayoría de las reliquias que fueron depositadas en la Cámara Santa o como la lista de los reyes que nunca fueron reyes y  cuya genealogía y títulos fueron amañados. 
Pueden dar el título de la Concordia a la Triada, porque es un ideal común de convivencia dentro del reconocimiento mutuo de los ciudadanos, pueblos y estado de Europa. Lo que no es admisible es restaurar caudillajes que nos quieran sometidos. Es como querer  que nos creamos la autenticidad de las reliquias. En todo caso  los catalanes formamos parte del núcleo europeo de Carlomagno más que del asturiano, esperemos que los líderes europeos nos traten como tales.

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