FEDERALISMO
Hace un par de años, el 01 06 19, escribí sobre la actualidad y el federalismo. Parece que no nos hemos movido o ¿soy yo el que hago de hámster dando vueltas a una rueda sin fin? ¿ o es que realmente la única solución es una organización federal?
El profesor Linz el sociólogo más lúcido que yo me he encontrado consideraba que había tres maneras de llegar al federalismo. Voy a resumirlos en tres entregas del artículo Aquí va la primera: El federalismo como
forma de convivencia respetando los derechos del otro.:
Está claro que sólo a través de grandes mayorías rayanas al 70 -80 % saldremos del cul de sac en que nos encontramos. Por tanto, la solución incluye un pacto desde Junts per Catalunya, ERC, PSC i Comuns. Todos hemos cometido errores y podemos acusar a los otros. Hagámoslo. El camino hacia el diálogo empieza señalando sin acritud estos errores. Algunos se parecen tanto a errores históricos que se repiten hasta nombres de personas y hechos, pero estos lo podemos dejar para el análisis de los historiadores. Nos conformamos con el análisis de los actuales. Los de los últimos 15 años.
La profunda desconfianza actual se fundamenta en la percepción de estos errores fundamentales. Debemos ponerlos claramente sobre la mesa si queremos superar la desconfianza. Que la podemos superar. Lo que no podemos superar ni hace falta son las diferencias. Solo sabiendo exactamente de que nos acusan y qué acusaciones reconocemos podemos entendernos.
Ahora bien, al final, la solución sólo puede ser aceptando el otro como es. El independentista es y seguirá siendo independentista y el autonomista también. Su único terreno en común es el reconocimiento mutuo y la cesión de terrenos y marcarse objetivos comunes parciales. Esto y hasta aquí iría bien en el caso del gobierno de una ciudad como Barcelona. Pero el gobierno de esta ciudad-capital es muy importante para el conjunto del estado. Por tanto, un pacto sobre Barcelona, sólo es posible dentro de un marco estatal. Hasta aquí todos están de acuerdo, incluso más allá de los partidos citados más arriba. Por esto es útil el federalismo. Por no decir imprescindible.
Como ya dijo Linz hay diversas formas de aceptar el federalismo como solución a la plurinacionalidad española.
El federalismo como forma de convivencia respetando los derechos del otro. El primer derecho es el derecho de existir y por tanto del derecho a decidir. Con competencias claras y exclusivas que no estén a merced de los partidos gobernantes. Empezando por reafirmar el derecho a la autonomía de las nacionalidades que reconoce el art, 2 de nuestra constitución del 78. Que no lo tienen porque se lo dé la constitución, sino que ésta lo reconoce porque ya lo tenían. Así se interpreta literalmente para el País Vasco y Navarra. En cambio, para Catalunya no encontramos la misma literalidad. Pero es la vía de los hechos que todavía es más claro al reconocer el President Tarradellas. Especialmente didáctica es la entrevista entre el Rey Juan Carlos I y Tarradellas. En un momento dado, éste le manifestó que era y había sido siempre republicano y que ahora no iba a cambiar. A lo que Juan Carlos contestó Si, señor PRESIDENT. Real politic. La situación y el ruido de sables no daban para más. Hoy día, vivido lo vivido, sería el momento de pensar en un redactado más claro de la constitución en que constara el derecho a la autodeterminación y sus condiciones. El amor eterno que se juraban los contrayentes matrimoniales no ha sido óbice para que des de tiempo inmemorial se marcaran los derechos de la parte más débil en caso de que este se rompiera. El documento más antiguo de este estilo que he encontrado ha sido entre los famosos papeles de Organyà del siglo XI en los capítulos matrimoniales del señor de Caboet, que tenia entre una de sus posesiones los Valles de Andorra, que pasarían a la larga al actual presidente de la república francesa.
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